La importancia de tener las manos limpias

Actualidad .
11 Marzo 2020

Una de las medidas más efectivas para prevenir cualquier tipo de contagio es algo tan sencillo como lavarse las manos. Este gesto también sirve para reducir las posibilidades de propagación del ya conocido coronavirus Covid-19. Pero, ¿por qué insisten tanto las autoridades sanitarias?

 

Más allá de la lógica y el sentido común de la higiene, hay una explicación científica que tiene que ver con el hábitat que necesitan los virus para sobrevivir. Si hablamos del coronavirus en concreto, debemos entender que uno de los elementos que lo forman y lo protegen es una membrana de grasa que tiene un único enemigo: el jabón y los antisépticos o desinfectantes. 

 

Así es que, si mantenemos las manos limpias, los virus, también el Covid-19, no podrán sobrevivir porque las moléculas del jabón o del desinfectante se pegan a la envoltura de grasa y destruyen toda la estructura que favorece la propagación. Esta es la explicación sencilla y resumida pero, vamos por partes.

 

El coronavirus está formado por tres elementos básicos: el ARN o material genético, proteínas que le permiten introducirse en las células humanas y lípidos, que forman una membrana de grasa, una especie de "abrigo alrededor del virus", explica muy gráficamente Thordason en un hilo de Twitter, que actúa "como protección y para ayudarle a su propagación e invasión celular". 

 

 

¿Por qué las manos cuando tenemos todo un cuerpo?

 

Porque las manos son la vía de entrada del virus al cuerpo humano. El coronavirus, al igual que otros, puede permanecer activo durante unas horas fuera del cuerpo en función de la superficie. A diario, cada minuto, cada segundo, tocamos todo tipo de superficies donde puede estar el virus. 

 

Si lo tenemos en las manos, todavía no estamos infectados porque el virus está fuera del cuerpo. Pero con las manos solemos tocarnos la boca, la nariz, los ojos (se calcula que nos tocamos la cara una vez cada 2-5 minutos), y por ahí sí que puede colarse el virus. 

 

Thordason advierte además en su hilo que el agua sola no es suficiente para "desenganchar" el virus de la piel. Es necesario el jabón o un desinfectante virucida, que contiene unas moléculas que compiten con lípidos del virus, adhiriéndose a toda la capa de grasa del virus y acabando con ella. 

 

Así que, ¡a limpiarse bien y repetidamente las manos! Ya sea con jabón o con desinfectante, los pasos a segura para una limpieza perfecta son los mismos: 

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